
Al parecer quedaron atrás las aventuras y los juegos de niños. Se eliminan mayormente las criaturas fantásticas y los seres monstruosos, los hechizos pueriles y las pinturas vivientes. Se refuerza la imagen del quidditch como juego violento y viril, y los jóvenes se transforman debido a las hormonas y el gusto por el sexo opuesto. Y es que “Harry Potter y el misterio del príncipe”, sexta entrega de la saga, se inclina por los cambios adolescentes. Leer más »










